martes, 20 de julio de 2010

Espérame

Abrí los ojos, y pensé en ti, hace ya casi un año que no te veo, me pregunto cómo estarás, que estás haciendo, si estás bien o mal, si eres feliz o no.
Hoy recordé muchos momentos que pasamos juntos, momentos que hicieron de nuestra relación confortadora, simple pero poderosa, esa conexión que toda persona desea con aquella otra alma tan importante en la vida de cada individuo pero que muchas veces no se logra apreciar, no se logra ver. Recordé cuando jugábamos en el auto, tus duraznos con crema, la facilidad que tenias de convertir una chatarra en un tesoro invaluable, tus puzzles en el diario, cuando me dabas plata a escondidas y miles de cosas tan pequeñas, tan simples, pero tan satisfactorias y llenadoras.
Aquí está todo tal cual como lo dejaste, obviamente no es lo mismo sin ti, ocurrió un terremoto y aunque no me afectó tanto, me sentí inútil por no poder ayudar a toda esa gente damnificada, muchos perdieron sus casas, otros tantos quedaron heridos y cientos perdieron a sus seres queridos a causa de esta catástrofe. He intentado mejorar en el colegio, pero es complicado, la familia está bien gracias a Dios. Te doy las gracias por venir a visitarme para mis dieciséis, aunque fue nostálgico sentir tu presencia fue reconfortante.
Pero aún recuerdo aquel 3 de julio, hacía frío y fue como si el viento quisiera gritarme algo, cuando mi padre se acercó con los ojos empañados y dándome ese abrazo que nunca esperas, ese abrazo rebuscado, ansioso y desesperado, me entere te ibas sin ninguna explicación, que decidiste partir sin siquiera un adiós, no lo podía creer y peor aún no entendía porque habías tomado semejante decisión. No recuerdo como fue ese viaje hasta tu casa, pero al llegar me di cuenta que era cierto, mucha gente fue a visitarte a causa de la noticia, pero tú ya no eras el mismo, estabas frío, vacio, faltaba el brillo de tus ojos y la sonrisa que dibuja tu carisma, tu palidez entonaba con esa habitación abrumada y sin vida. Pero tu expresión, a pesar de todo, me lleno de una paz ineludible.
El 5 del mismo mes, todos lloramos tu partida, sobretodo mi padre que gritaba y le hablaba a un cuerpo ya sin vida, jamás olvidare su expresión, nadie, aún, entiende porque decidiste eso, por mi parte lo respeto pero todavía no lo acepto, en esta carta te pido perdón por no poder cumplir tu último deseo, espero que estés en un lugar mejor que este y aguarda porque yo, voy en camino.

2 comentarios:

  1. He quedado anonadado con este hermosísimo escrito, es muy de sentimientos encontrados, por lo menos para mí, en cambio, para tí, fue un hecho real que marcó tú vida, y que ha sido muy fuerte para tí, querida prima, pero debes ser fuerte y poder sacar de a poco esa penita que innunda tu alma. Me gustó mucho como pudiste escribir con tristeza un escrito, y llevarlo con palabras que en verdad hacen que sea admirado tu trabajo, en verdad me gustó mucho, pero igual es triste, obviamente por lo ocurrido.
    Te quiero mucho :D <3

    ResponderEliminar
  2. Me gustó , y la forma de expresar la pérdida de un ser querido x medio de ese escrito...no sabria bien como definirlo....pero en sí es hermoso , lleno de emociones y creo que es algo que muchos hemos vivido.
    Saludos :)

    ResponderEliminar