domingo, 24 de octubre de 2010

Mi Chiquitita con pepas azul oscuro ♥


Miré al polín como saltaba tan hiperventilado como siempre, lo que hace comúnmente cuando me ve, pero no te veía a ti, pensé que no me habías sentido, que aún no olfateabas mi “olor”, luego seguía conversando con mi querida tía y aún no veía rastro de tu colita, ni de tus ojos pepones tan hermosos que tienes, salude al Emilio, me paseé un rato por el patio, obviamente polín aún me seguía, saltando, ladrando y moviendo la poca cola que tiene pero aún ni rastro de ti, decidí entrar a buscarte, ya me había puesto nerviosa y mi cabeza comenzó a pensar lo peor. Entré miré para todos lados y no había rastro de tu peponosidad negra, mi hermosa ricura pachoncha negra, ¿dónde estabas? En eso mi tía me miró y sabiendo lo que estaba pensando me dijo: - ahí está tú flaquita – señalando bajo la mesa, comencé a pensar, ¿flaquita? Me dije para mis adentros, la última vez que te vi estabas tan pachoncha y rica como siempre y mi tía siempre te decía la gorda… Miré para abajo y no lo podía creer, estabas “flaquita” con los ojos tristes me miraste y moviste la cola a duras penas, pregunté qué había pasado, porque estaba así, no era normal. Te tome en brazos y estabas en los huesos mi chiquitita, como dolió verte, sentirte así, te hice cariñito y me miraste con esas pepas azul oscuro que tienes, me diste besitos y en eso, veo heridas en tu pansita, ahí no contuve el llanto, miré a mi tía, dijo que se te estaban reventando las hernias, casi me morí… Me seguías dando besos, como de despedida, sé que sufres por eso le pido a Diosito que te lleve con él, te tome en sus manos, que descanses y seas feliz. Gracias por estos doce años que pasaste junto a mí, cuando te envolvía con una toalla y hacía que eras mi bebé, sólo a mí me dejabas hacerte eso, apretarte, cargarte en brazo, tratarte como un bebé, bañarte conmigo en el mar, correr conmigo en el bosque, dormir conmigo, lengüetear mis lágrimas, un sinfín de cosas. Gracias fuiste y serás la mejor siempre, me acompañaste en toda mi infancia, fuiste la más inteligente, la más expresiva, la mejor, no hay palabras para describir lo que eres para mi, te amo y gracias por dejarme verte, ojalá no sea la última pero al menos alcance a despedirme y desearte un buen viaje, tendrás un lugar hermoso allá arriba, mándale los más grandes cariños a mi abuelo, dile que lo extraño mucho y que lo necesito más, pero tengo fe que pase lo que pase, sé que estaremos juntos otra vez.

1 comentario: